Eres tú, en la sastrería familiar
La elegancia de Sebastián va y viene
de un lado a otro, ladeando el cuerpo
según dicta el dolor de su cojera,
mientras su hija atiende los mandados
apremiantes de los consumidores.
Ves cajas de botones, alfileres,
bobinas de hilo lloviendo su color
a las prendas que cosen las mujeres
y a tu abuelo tomando las medidas
a una muchacha muerta que no supo
que la vida se mide como un traje.
De haber nacido entonces
le hubieras conocido, no sabrías
que él debía ser el próximo cadáver
con el pie grangrenado de un balazo
que le rebotó en una barricada
cuando la guerra había terminado.
Pero no es así y ahora le estás viendo
con su metro amarillo sobre el cuello
tomando las medidas muy despacio
mientras fuma con gesto reflexivo,
como si la muchacha le hubiera susurrado
que la vida es precisamente eso:
querer calcular sólo con un metro
la anchura inabarcable del desastre.
Carlos Contreras Elvira, El Eco Anticipado, Pre-Textos, Poesía, 2010