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terça-feira, 1 de junho de 2010

Segunda-feira, quarta-feira e sexta-feira

Eu era.
Eu fui.
Mas não sou.

Eu era...
(Oh fauce maravilhosa
a do cipreste e sua sombra!
Ângulo de lua cheia.
Ângulo de lua sozinha.)

Eu fui...
A lua estava a brincar
ao dizer que era uma rosa
(Com uma capa de vento
meu amor jogou-se às ondas.)

Mas não sou...
(Junto à vidraça partida
cozo minha roupa lírica.)

Federico García Lorca, in Canções de Lua, Obra Poética, José Bento (trad.), Relógio d'Água, 2007.

A lua surge

Quando sai a lua
perdem-se os sinos
e aparecem as sendas
impenetráveis.

Quando sai a lua,
o mar cobre a terra
e o coração sente-se
ilha no infinito.

Ninguém come laranjas
sob a lua cheia.
É preciso comer
fruta verde e gelada.

Quando sai a lua
de cem rostos iguais,
a moeda de prata
soluça na algibeira.


Federico García Lorca, in Canções de Lua, Obra Poética, José Bento (trad.), Relógio d'Água, 2007.

Baco

Verde rumor intacto.
A figueira estende-me nos seus braços.

Como uma pantera, sua sombra,
espreita minha lírica sombra.

A lua conta os cães.
Engana-se e começa de novo.

Ontem, amanhã, negro e verde,
rondas meu cerco de loureiros.

Quem te amaria como eu
se mudasses o meu coração?

...E a figueira grita-me e avança
terrível e multiplicada.

Federico García Lorca, in Três Retratos com Sombra, Obra Poética, José Bento (trad.), Relógio d'Água, 2007

segunda-feira, 31 de maio de 2010

Romance Sónambulo

A Gloria Giner
y a Fernando de los Ríos


Verde que te quiero verde.
Verde viento. Verdes ramas.
El barco sobre la mar
y el caballo en la montaña.
Con la sombra en la cintura
ella sueña en su baranda,
verde carne, pelo verde,
con ojos de fría plata.
Verde que te quiero verde.
Bajo la luna gitana,
las cosas la están mirando
y ella no puede mirarlas.

Verde que te quiero verde.
Grandes estrellas de escarcha,
vienen con el pez de sombra
que abre el camino del alba.
La higuera frota su viento
con la lija de sus ramas,
y el monte, gato garduño,
eriza sus pitas agrias.
¿Pero quién vendrá? ¿Y por dónde?
Ella sigue en su baranda,
verde carne, pelo verde,
soñando en la mar amarga.

--Compadre, quiero cambiar
mi caballo por su casa,
mi montura por su espejo,
mi cuchillo por su manta.
Compadre, vengo sangrando,
desde los puertos de Cabra.
--Si yo pudiera, mocito,
este trato se cerraba.
Pero yo ya no soy yo,
ni mi casa es ya mi casa.
--Compadre, quiero morir,
decentemente en mi cama.
De acero, si puede ser,
con las sábanas de holanda.
¿No ves la herida que tengo
desde el pecho a la garganta?
--Trescientas rosas morenas
lleva tu pechera blanca.
Tu sangre rezuma y huele
alrededor de tu faja.
Pero yo ya no soy yo,
ni mi casa es ya mi casa.
--Dejadme subir al menos
hasta las altas barandas,
¡dejadme subir!, dejadme
hasta las verdes barandas.
Barandales de la luna
por donde retumba el agua.

Ya suben los dos compadres
hacia las altas barandas.
Dejando un rastro de sangre.
Dejando un rastro de lágrimas.
Temblaban en los tejados
farolillos de hojalata.
Mil panderos de cristal
herían la madrugada.

Verde que te quiero verde,
verde viento, verdes ramas.
Los dos compadres subieron.
El largo viento dejaba
en la boca un raro gusto
de hiel, de menta y de albahaca.
--¡Compadre! ¿Dónde está, dime?
¿Dónde está tu niña amarga?
¡Cuántas veces te esperó!
¡Cuántas veces te esperara,
cara fresca, negro pelo,
en esta verde baranda!

Sobre el rostro del aljibe
se mecía la gitana.
Verde carne, pelo verde,
con ojos de fría plata.
Un carámbano de luna
la sostiene sobre el agua.
La noche se puso íntima
como una pequeña plaza.
Guardias civiles borrachos
en la puerta golpeaban.
Verde que te quiero verde,
verde viento, verdes ramas.
El barco sobre la mar.
Y el caballo en la montaña.

Federico García Lorca, in Romancero Gitano (Revista de Occidente, Madrid, 1928), Obra Poética, José Bento (trad.), Relógio d'Água, 2007.

Juan Ramón Jimenez

No branco infinito,
neve nardo e salina,
perdeu sua fantasia.

A cor branca move-se
sobre uma muda alfombra
de plumas de pomba.

Sem olhos nem um gesto,
imóvel sofre um sonho.
Porém, treme por dentro.

Lá no branco infinito
que pura e longa ferida
deixou sua fantasia!

No branco infinito.
Neve. Nardo. Salina.

Federico García Lorca, in Três Retratos com Sombra, Obra Poética, José Bento (trad.), Relógio d'Água, 2007